Fuera del articulo que saco el NothingFace la semana pasada sobre los Gooners, donde podríamos tal vez “entender” el amplio espectro de trancas sexuales u otros problemas que podrían existir en personas que compran este tipo de productos, lo que me llamó la atención fue la liviandad con la que piensan entregar la info de los compradores.
Ya quedó en el pasado la defensa de la información privada como lo solía hacer Google mismo en sus inicios o las negativas de Apple a permitir que la misma policía desbloqueara iPhones de posibles terroristas, definitivamente estamos en otro mundo hoy en día.
Fuera del articulo que saco el NothingFace la semana pasada sobre los Gooners, donde podríamos tal vez “entender” el amplio espectro de trancas sexuales u otros problemas que podrían existir en personas que compran este tipo de productos, lo que me llamó la atención fue la liviandad con la que piensan entregar la info de los compradores.
Ya quedó en el pasado la defensa de la información privada como lo solía hacer Google mismo en sus inicios o las negativas de Apple a permitir que la misma policía desbloqueara iPhones de posibles terroristas, definitivamente estamos en otro mundo hoy en día.
La misma liviandad se ve en varios otros ámbitos de sus industrias y comercio.